El NobleCORÁN القرآن الكريم 2 Crónicas 33

Manasés destruye la obra de Ezequías

1 Manasés tenía doce años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén.

2 Hizo lo que Yahvé detesta, según la costumbre abominable de las naciones que Yahvé había expulsado a la llegada de los israelitas.

3 Reconstruyó los santuarios que su padre Ezequías había destruido, erigió altares dedicados a los Baales, hizo cipos, se postró ante todo el ejército de los cielos, al que rendía culto,

4 y construyó altares en el templo de Yahvé, del que Él había dicho: «En Jerusalén estableceré mi Nombre para siempre.»

5 Construyó altares a todo el ejército de los cielos en los dos patios del templo de Yahvé.

6 Arrojó a sus hijos al fuego de la pira del valle de Ben Hinón; practicó la adivinación, la magia y la hechicería, consultó a nigromantes y adivinos; se excedió en hacer lo que Yahvé reprueba, provocando su cólera.

7 Instaló en el templo de Dios la imagen del ídolo que había fabricado, del que había dicho Yahvé a David y a Salomón, su hijo: «En este templo y en Jerusalén, que he elegido de entre todas las tribus de Israel, estableceré mi Nombre para siempre.

8 No volveré a hacer que Israel vague errante fuera de la tierra que di a vuestros antepasados, a condición de que se comprometan a actuar conforme a todo lo que les he mandado, según toda la Ley, los decretos y normas ordenados por Moisés.»

9 Manasés desvió a Judá y a la población de Jerusalén, hasta el punto de actuar peor que las naciones que Yahvé había eliminado a la llegada de los israelitas.

10 Yahvé habló a Manasés y a su pueblo, pero no hicieron caso.*

Castigo y conversión de Manasés

11 Entonces Yahvé hizo que les atacaran los jefes del ejército del rey de Asiria, que apresaron a Manasés con ganchos, lo ataron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia.

12 Cuando se vio en angustia, quiso aplacar a Yahvé su Dios, humillándose profundamente en presencia del Dios de sus antepasados.

13 Oró a él y Dios accedió; oyó su oración y le concedió el retorno a Jerusalén, a su reino. Entonces supo Manasés que Yahvé es el Dios.

14 Después de esto edificó la muralla exterior de la Ciudad de David al occidente de Guijón, en el torrente, hasta la entrada de la Puerta del Pescado, cercando el Ofel, y la elevó a gran altura. Puso también jefes del ejército en todas las plazas fuertes de Judá.

15 Retiró del templo de Yahvé los dioses extraños, el ídolo y todos los altares que había erigido en el monte del templo de Yahvé y en Jerusalén, y los arrojó fuera de la ciudad.*

16 Reconstruyó el altar de Yahvé y ofreció sobre él sacrificios de comunión y de alabanza, y mandó a Judá que diese culto a Yahvé, el Dios de Israel.

17 Sin embargo, el pueblo ofrecía aún sacrificios en los altos, aunque sólo a Yahvé su Dios.

18 El resto de los hechos de Manasés, su oración a Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Yahvé, Dios de Israel, se encuentran escritos en los Hechos de los reyes de Israel.*

19 Su oración y cómo fue oído, todos sus pecados, su infidelidad, los sitios donde edificó santuarios y donde puso cipos e ídolos antes de humillarse está escrito en los Hechos de Jozay.*

20 Manasés reposó con sus antepasados y fue enterrado en su casa. Le sucedió en el trono su hijo Amón.*

Obstinación de Amón

21 Amón tenía veintidós años cuando empezó a reinar, y reinó dos años en Jerusalén.

22 Hizo lo que Yahvé reprueba, lo mismo que su padre Manasés. Amón ofreció sacrificios y dio culto a todos los ídolos que había fabricado su padre Manasés.

23 Pero no se humilló delante de Yahvé, como se había humillado su padre Manasés; al contrario, Amón cometió aún más pecados.

24 Los siervos de Amón conspiraron contra él y lo mataron en su palacio.

25 Pero el pueblo del país mató a todos los que habían conspirado contra el rey Amón y proclamó rey en su lugar a su hijo Josías.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 6
  1. 33,10 11 Algunos textos asirios mencionan a Manasés de Judá como vasallo de Asaradón y de Asurbanipal, pero ni los textos asirios ni el libro de los Reyes hablan del cautiverio de Manasés. Puede relacionarse esto con las sublevaciones antiasirias que por esa época sacudieron a Palestina, o bien puede representar la interpretación por el Cronista de una convocatoria de todos sus vasallos por Asaradón, que mencionan otros textos asirios. El Cronista interpreta la libertad de Manasés, v. 13, como el fruto de su conversión.
  2. 33,15 15 El Cronista atribuye a Manasés una reforma descrita según el modelo de las de Asá, Ezequías y Josías.
  3. 33,18 18 Existe un Salmo apócrifo titulado «Oración de Manasés», inspirado sin duda por este pasaje de las Crónicas.
  4. 33,19 19 Profeta desconocido, cuyo nombre significa «vidente».
  5. 33,20 21 El Cronista atribuye a Amón la condenación que 2 R 21 12 lanzaba contra Manasés. El reinado de Amón fue tan breve como largo el de Manasés, y la vida larga es una recompensa, Pr 4 10; Sal 34 13s.
  6. 33,25 El libro de los Reyes presenta la reforma como una consecuencia del hallazgo del rollo de la Doctrina, con ocasión de los trabajos en el Templo. El Cronista presenta estos trabajos como una purificación del Templo, 34 8, precedida a su vez por una lucha contra la idolatría en Jerusalén, en Judá y en Israel, vv. 3-7. De este modo, la reforma habría comenzado en el año doce del reinado de Josías y no en el dieciocho como en 2 R. Esta cronología es probable: los trabajos en el Templo pudieron ser inspirados por un afán reformador, y la lucha contra los cultos extranjeros es la expresión de una renovación nacional que se beneficia del debilitamiento de Asiria, en los últimos años de Asurbanipal. Se puede creer que la reforma se llevaría a cabo por etapas: 2 R agrupa todo después del hallazgo de la Ley; el Cronista se ha servido de esta fuente para describir las primeras etapas y sólo ha guardado para el fin la renovación de la alianza y la Pascua solemne.